martes, 22 de enero de 2008

Pa que vean...TOMEN! el amor NO existe :)

Parece mentira que, estando como estamos en el siglo XX, aún haya persona que aduzcan en base a cuestiones metafísicas, casi divinas, para explicar algo tan común e importante como es eso que llaman “amor”.

El amor no es más que un proceso fisiológico más, mal que le pese a alguna gente, y al igual que la segregación de adrenalina cuando tenemos miedo condiciona nuestro comportamiento, la afinidad sexual que perpetua la especie y que responde a una necesidad meramente biológica, tiene asociadas sus hormonas.

Y los efectos de estas hormonas son la “releche”: crean sentimientos de afinidad, potencian el instinto maternal, crean reacciones violentas, incrementan la inseguridad… vamos, que a menudo nos sacan de nosotros mismos.

Las principales hormonas implicadas en todo esto son apenas dos: la oxitocina y la vasopresina (ADH). La primera tiene como función principal reconocida la de generar contracciones para el parto o permitir la secreción de leche por las mamas. La vasopresina tiene la función de regular la actividad renal. Y quién lo diría, pero no es su única función. Y sus otras funciones no son tan “escatológicas”.

Estas hormonas fomentan el acoplamiento (lo que vulgarmente llamamos “sexo”), la afinidad (lo que vulgarmente llamamos “noviazgo”) y la agresividad inherente a la protección territorial por parte, sobre todo, de los machos (lo que vulgarmente llamamos “celos”). . Aquí podemos ver unos dibujitos bastante orientativos de lo que quiero decir.

Estas hormonas explicarían porqué nos volvemos “tontos del culo” cuando estamos enamorados, o dicho de un modo más científico “se explicaría porqué perdemos la capacidad de juzgar a las personas a las que queremos de una manera muy intensa”.

Y todo esto sin contar la relación entre dichas hormonas y los sistemas de premios del cerebro: “son experiencias tan altamente compensatorias que están ligadas a la perpetuación de las especies”; “las áreas de premio, las áreas del sistema límbico que tienen que ver con los circuitos dopaminérgicos, se activan durante el momento de afiliación”. Y eso de las áreas de premio no es moco de pavo. Y sino que se lo digan a los heroinómanos: “Los opiáceos estimulan el sistema de recompensa del cerebro. Este centro o sistema está formado por unas neuronas situadas en el mesencéfalo (o cerebro medio) que usan un neurotransmisor llamado “dopamina”. Estas neuronas con dopamina del mesencéfalo se proyectan a otra estructura llamada nucleo accumbens que a su vez se proyecta a la corteza cerebral. Este sistema es responsable de los efectos placenteros de la heroína y de su poder adictivo. Otros sistemas neurotransmisores, como los relacionados con las endorfinas, también son susceptibles de ser afectados por la abstinencia y la tolerancia a la heroína.” . Al igual que la heroína el amor produce un síndrome de abstinencia bastante severo, relacionado con dicho sistema de recompensas (y que nadie se escandalice de la comparación porque me quedo corto). Quizás lo explique en otro post algún día. Incluso es más, puede tener efectos sobre otras hormonas, como la serotonina, produciendo un cuadro clínico similar al de una persona con desorden obsesivo-compulsivo (DOC).

El amor es tan funcional y está tan limitado biológicamente que podría ser manipulado con medicamentos. Existen fármacos que contienen las hormonas mencionadas, con aplicaciones bastante serias, pero totalmente desvinculadas a los sentimientos afectivos. Luego entiendo que existiría la posibilidad de que pudieran usarse para condicionar dicha respuesta afectiva, lo que no insinúa una recomendación para su utilización sin control profesional. Es decir, es algo no demasiado descabellado, pensar en la existencia de sustancias capaces de manipular el grado o incluso la existencia de amor entre personas. De hecho es más, algunos productos de uso cotidiano, tales como el alcohol o los analgésicos, afectan a la concentración de dichas hormonas en nuestros organismos . Y para quienes las hayan probado posiblemente puedan justificar con ésto altos grados de excitación asociados a su consumo.

Mal que nos pese el amor no es más que eso: un mero proceso biológico, con un papel estrictamente funcional para la superviviencia y la perpetuación de la especie, con efectos similares al de algunas drogas y con efectos secundarios tan graves como los que producen éstas.

A poca gente le parecería genial que el propio organismo segregara heroína, y estuviéramos todo el día colocados, y sin embargo nadie critica que el cuerpo humano sea capaz de generar esa grave enfermedad mental transitoria que llamamos amor… menuda paradoja.

En conclusión, el amor no existe tal y como vulgarmente es concevido. El amor es lo que es, le pese a quién le pese. Y aunque lo decoráramos de toda la poesía del mundo seguiría siendo lo mismo. Y aunque todos tenemos la desgracia de ser unos “yonkis” del amor, porque es parte de nuestra naturaleza, no debemos dejarnos llevar por él, como muchos recomiendan, porque el amor es tan peligroso como cualquier otra droga, con el valor añadido de que además llevamos la droga puesta a donde quiera que vayamos. La naturaleza será todo lo sabia que queráis, pero nadie me puede negar que es bastante retorcida.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

sorry
pero harto amargado tu comentario
osea
supera tu trauma!!

_-♥Blue Butterfly Cany♥-_ dijo...

Para Anonimo....onda minimo deja tu nombre...pues despues de leer eso superé lo que tu puedes llamar trauma :), asi que de todos modos gracias.

Amargada? asi estaba antes cuando creia que esa cosa llamaba amor existia jejeje

César dijo...

Yo eso lo llevaba sospechando ya tiempo pero no tenía certeza científica del dato.
Si eso lo juntamos con el egoismo innato (que aunque muy pequeño todos tenemos) podemos explicarnos muchas más cosas sobre esto de las relaciones personales.
Bonito blog (llegue aquí gracias a esta imagen que me encanta)

Anónimo dijo...

tipico comentario
de alguien que no la agarra ni el aire o la agarran pal rato, sino haces nada por ser mejor entonces no te quejes, si has tenido tan malas experiencias es porque no es amor lo que has vivido, si tratas de explicar lo que es el amor, estas perdiendo tu tiempo, el amor no se define, se vive!!, ya debieras saberlo.

es logico

me extraña, araña.

Anónimo dijo...

ciertamente TODO en nuestra vida no son más que cuestiones biologicas, pero no podemos intentar quitarle la "magia" a una sensacion natural y placcentera como es el amor y a todos los momentos que eso prporciona en nuestra vida.

Diana dijo...

Por Dios! "el amor no se define, se vive" si nos guiariamos por eso entonces nos quedaríamos cerrados y ajenos a muchas definciones de la ciencia, muchos misterios por resolver, está comprobado científicamente, por favorr.. el "amor" NO existe, es claro!, o por lo menos aquello a lo que definen como "amor" somos seres humanos, tenemos hormonas, eso no es nada mas que una anomalía del cerebro y una combinación de hormonas, y no lo digo de resentida, ni nada, porque realmente no tuve malas experiencias, solo que siempre sospeché que no iba más alla de que eran hormonas... Asi que bajemos de una vez de esa nube rosa, llena de dibujitos infantiles... y escuchemos los grandes descubrimientos de la ciencia, vivamos la realidad de una vez por todas.

Muy bueno tu Post!

Diana, enfermera_vudu .

Anónimo dijo...

tenés razon che.

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